Pena exactamente es lo que me da.
Pena de las declaraciones aberrantes de un escritor español, pena de que la gente compre un libro de quien no respeta a la infancia, de quien tergiversa palabras a su antojo cuando la audiencia se ruboriza de sus escenas.
Pena me dan las mentes que aún lo tengan en un altar de literatura e intelectualidad, las mentes que acecha en las universidades donde imparte, de los ojos que le ven en la televisión y los oídos que le escuchan en todas las cadenas....¡Sigan dándole publicidad!
Está bien informar, pero de ahí a exponer sus palabras a la vista de mayores y menores en noticias y patios de sobremesa...Gran error tan firmes muestras de su falta de respeto.
No es mejor la denuncia textual cuando las palabras del escritor son tan "visuales".
No se si con todos sus escándalos sexuales pretende hacerse propaganda, en su desesperación, a toda costa, aunque sea de esta calaña o es que es de esas personas que un día se hizo famoso por un texto y hoy no sabe medir sus palabras, ni comprende un silencio a tiempo o es que el respeto y la educación, no sólo por la literatura, si no por las personas (que me parece más grave) desde su silla es sólo un chicle en su zapato. No lo sé.
Sólo se que me resulta vergonzoso que una persona que narra con orgullo sus experiencias con niñas, fantasías o no , terribles, siga presidiendo programas, charlas universitarias...No lo es menos quien le ayudó a publicar tal vomitivo asunto.
Pero ahí está. Es, publica y dice lo que le queramos oir y leer.
A LOS QUE LES PREOCUPA HACIA DÓNDE Y CÓMO VAMOS TODOS JUNTOS Y QUIEREN CONTAR SU SOLUCIÓN, SU VISIÓN, SU SENTIR... También en http://unapalabramasdos.blogspot.com
28 de octubre de 2010
24 de octubre de 2010
Esperar de los demás, de uno mismo
Las personas tenemos una forma de pensar cuya teoría puede ser muy bonita, pero los resultados en la vida real dejan bastante que desear.
Nos empeñamos en poner esperanza sobre lo que los demás pueden hacer por nosotros en base a lo que nosotros hacemos por ellos con supuesto desinterés, esperamos que caigan en detalles, minucias, sin valorar lo que realmente hacen, si algo de lo que nos muestran les ha costado un gran esfuerzo sólo por estar con nosotros.
Al mismo tiempo que generamos expectativas, falsas ilusiones sobre los demás, practicamos de igual modo con nosotros mismos, esperamos el máximo, la perfección, rozarla al menos y nuevamente caemos cuando nos damos cuenta de que sólo somos personas.
¿Cómo podemos ser tan ingenuos y esperar algo de los demás sin tan siquiera hablar de ello, si no sabemos lo que queremos, si muchas veces son fantasías?
¿Cómo podemos ser capaces de exigir a la imaginación o la intención del otro cuando la nuestra no hace más que volar?
No podemos contar con nada más que con lo que tenemos en este momento, ni siquiera con lo que teníamos porque el pasado se va emborronando con el tiempo, menos aún con lo que pudiéramos tener.
Vamos a fijarnos en que hoy soy, tengo, puedo y lo que fui, tuve o pude sólo fue el paso anterior, lo que seré, tendré o podré...Palabras que se lleva el viento.
Nos empeñamos en poner esperanza sobre lo que los demás pueden hacer por nosotros en base a lo que nosotros hacemos por ellos con supuesto desinterés, esperamos que caigan en detalles, minucias, sin valorar lo que realmente hacen, si algo de lo que nos muestran les ha costado un gran esfuerzo sólo por estar con nosotros.
Al mismo tiempo que generamos expectativas, falsas ilusiones sobre los demás, practicamos de igual modo con nosotros mismos, esperamos el máximo, la perfección, rozarla al menos y nuevamente caemos cuando nos damos cuenta de que sólo somos personas.
¿Cómo podemos ser tan ingenuos y esperar algo de los demás sin tan siquiera hablar de ello, si no sabemos lo que queremos, si muchas veces son fantasías?
¿Cómo podemos ser capaces de exigir a la imaginación o la intención del otro cuando la nuestra no hace más que volar?
No podemos contar con nada más que con lo que tenemos en este momento, ni siquiera con lo que teníamos porque el pasado se va emborronando con el tiempo, menos aún con lo que pudiéramos tener.
Vamos a fijarnos en que hoy soy, tengo, puedo y lo que fui, tuve o pude sólo fue el paso anterior, lo que seré, tendré o podré...Palabras que se lleva el viento.
13 de octubre de 2010
SGAE-Usureros culturales bajo manta legal
Un pueblo, Torrechiva (Castellón)
Una fiesta.
Una multa, 3127'95 euros.
Recaudación anual del pueblo alrededor de 6000 euros.
Así es como protegemos la cultural, la fiesta, imponiendo a golpe de talón la ley de los amparados por la sucia manta de la SGAE.
¿Esa multa es del pueblo o de la orquesta? ¿A caso una orquesta no paga con lo que cobra el porcentaje correpondiente a la SGAE?
Pecamos de ignorantes, somos presa fácil, seguimos comprando en los centros comerciales a pesar de las formas ilegales....Tontos de nosotros, en protesta ni descargo sus canciones ni las compro en ningún lugar, que se queden sus estanterías llenas del abuso que pretenden asentar.
No, no debo ser así, no debo llamar a esto paraponerme a su apestoso nivel. No sigamos este ejemplo despechado...
Así es como se vengan los grandes del país por la piratería en las calles y en las redes, la espada del valiente contra el más débil, el filo sangrante de quien a penas cuenta con un censo de 100 habitantes, el disfrute de un pueblo unido desgarrado por las voces de portadas plastificadas.
Vamos a sus conciertos, sus estrenos de cine...Nunca es suficiente comprar un cd.
No digo que no existan las mafias que trapichean a bajo coste con el trabajo ajeno ni que hayan personas que los consuman, pero tal vez la solución esté en abaratar los costes de producción en sus libritos de sedosa lámina, en la creación de portales donde la descarga por canción sea a coste de 2 céntimos, 5 si lo desean; las portadas de disco y película a 7 céntimos, 10 si les da mayor gusto.
Ponagamos un precio justo a la cultural, dejemos al alcance de todos los bolsillos las imágenes y la música, llamemos al proyecto Cancionxcentimos.com y creemos un lugar donde las prohibiciones, las multas y los excesos de la vida de los artistas sean comparables a nuestras vidas medias.
¿Por qué debo pagar su lujo (que no puedo) cuando mi vida es sencillamente digna? ¿De verdad quieren proteger su trabajo o sus piscinas?
A fin decuentas y céntimo a céntimo, acabarán con casi igual nivel adquisitivo en sus bolsillos.
Ministerios de Cultura e Igualdad...Cultura de artista bien protegido, Igualdad de bolsillos entre famosos y famosillos, políticos, escritores, fotógrafos, actores y actrices, cantantes, perros viejos dirigiendo el cotarro, pocos dignos se han apalancado en las trincheras más atrás.
Yo jamás soy invitada a los encuentros de su sociedad.
Defraudada estoy con los grandes que mis padres, incluso yo, escuchamos con atención, susurrando los versos de sus canciones para que ahora, sin contemplaciones, nos roben el dulce de las letras y lo tornen amarga decepción.
No son personas de calidad aunque si fueran años antes artistas con gran calidad y por ello, por sus mensajes, pensaramos que en ellos la hubiera.
Una fiesta.
Una multa, 3127'95 euros.
Recaudación anual del pueblo alrededor de 6000 euros.
Así es como protegemos la cultural, la fiesta, imponiendo a golpe de talón la ley de los amparados por la sucia manta de la SGAE.
¿Esa multa es del pueblo o de la orquesta? ¿A caso una orquesta no paga con lo que cobra el porcentaje correpondiente a la SGAE?
Pecamos de ignorantes, somos presa fácil, seguimos comprando en los centros comerciales a pesar de las formas ilegales....Tontos de nosotros, en protesta ni descargo sus canciones ni las compro en ningún lugar, que se queden sus estanterías llenas del abuso que pretenden asentar.
No, no debo ser así, no debo llamar a esto paraponerme a su apestoso nivel. No sigamos este ejemplo despechado...
Así es como se vengan los grandes del país por la piratería en las calles y en las redes, la espada del valiente contra el más débil, el filo sangrante de quien a penas cuenta con un censo de 100 habitantes, el disfrute de un pueblo unido desgarrado por las voces de portadas plastificadas.
Vamos a sus conciertos, sus estrenos de cine...Nunca es suficiente comprar un cd.
No digo que no existan las mafias que trapichean a bajo coste con el trabajo ajeno ni que hayan personas que los consuman, pero tal vez la solución esté en abaratar los costes de producción en sus libritos de sedosa lámina, en la creación de portales donde la descarga por canción sea a coste de 2 céntimos, 5 si lo desean; las portadas de disco y película a 7 céntimos, 10 si les da mayor gusto.
Ponagamos un precio justo a la cultural, dejemos al alcance de todos los bolsillos las imágenes y la música, llamemos al proyecto Cancionxcentimos.com y creemos un lugar donde las prohibiciones, las multas y los excesos de la vida de los artistas sean comparables a nuestras vidas medias.
¿Por qué debo pagar su lujo (que no puedo) cuando mi vida es sencillamente digna? ¿De verdad quieren proteger su trabajo o sus piscinas?
A fin decuentas y céntimo a céntimo, acabarán con casi igual nivel adquisitivo en sus bolsillos.
Ministerios de Cultura e Igualdad...Cultura de artista bien protegido, Igualdad de bolsillos entre famosos y famosillos, políticos, escritores, fotógrafos, actores y actrices, cantantes, perros viejos dirigiendo el cotarro, pocos dignos se han apalancado en las trincheras más atrás.
Yo jamás soy invitada a los encuentros de su sociedad.
Defraudada estoy con los grandes que mis padres, incluso yo, escuchamos con atención, susurrando los versos de sus canciones para que ahora, sin contemplaciones, nos roben el dulce de las letras y lo tornen amarga decepción.
No son personas de calidad aunque si fueran años antes artistas con gran calidad y por ello, por sus mensajes, pensaramos que en ellos la hubiera.
4 de octubre de 2010
Segregar, marginar, abocar al desastre
En efecto, con esto me he encontrado al hablar con personas que dicen ser progresistas, solidarias, rebeldes de palabra, en la letra de una canción revolucionaria identificados pero sin dejar de ser nunca intolerantes.
Me han contado como los niños con problemas psicológicos o agresivos influidos por el ambiente deben ser expulsados de los colegios que sus padres pagan a cientos de euros, que deben dejar de "joder" a los que son "normales" y que sus padres son quienes deben hacerse cargo de ellos.
¡Qué fácil es hablar desde la orilla de la normalidad!
Sin pensar en echar una cuerda a quien se ahoga en el río.
¿Y tú que harías con ellos?
- ¡¡¿Yo?!! Nada, yo no tengo que hacer nada con ellos, que se vayan a su casa o a la calle pero que no molesten a los demás.
Si, así es, recen porque sus descendientes nunca tengan un problema mental ni social, den gracias de no estar en esa situación, porque la sociedad, por muy "hermana" que se diga y se grite, no es más que una frase hecha. No es cierto, todo es mentira, somos insensibles e intolerantes, incluso cuando pagamos por buscar una solución.
Expulsamos al desobediente, agresivo, al que insulta y se rebela a voz en grito con la mano levantada pero no le ayudamos ni contratamos al personal cualificado porque perdemos el dinero que los padres nos dan para la educación: ¡La educación de sus bolsillos!
Violamos los derechos fundamentales del menor.
A la educación, a una vida digna, a la igualdad y a la solidaridad.
Dejamos de ser docentes, educadores, maestros y padres porque se nos ha complicado la faena.
Lástima que los centros que optan por la segregación de los niños difíciles sin control ninguno no pierdan prestigio en su nombre con cada expulsado después de hacer el mínimo intento por ellos.
No es que nos falten centros especializados, es que cuando los ha habido, hemos dispuesto en ellos a los inestables emocionales, los callejeros y los mentales sin tener en cuenta sus características y sin ningún tipo de terapia.
Terapias anunciadas, que acaban siendo palabras en un folleto de falsa "curación"
No es sólo que queramos reeducarlos al margen de la sociedad a la que se han de reincorporar, es que mezclamos a tigres y leones sin pensar en el daño que eso puede conllevar si uno de ellos responde más debilmente.
Los centros marcan un método general para todos y no dejan que el educador preocupado en su labor maneje la situación adaptando el método al problema.
Cárcel de menores. No deberían ser todos presos.
No hay conciencia real de la problemática juvenil, no hay centros que se adapten a cada necesidad ni persona que no les rehuya nuevamente vayan donde vayan o paguen la cifra que paguen.
A algunos sus padres les sirvieron de comienzo, a otros las tardes a solas, unos por el ambiente de dentro y otros por el ambiente de fuera, unos porque sólo los chicos malos les dejaron entrar en el grupo y otros porque hay algo en su cabeza que no siempre conecta...
Piezas a las que les ensañamos demasiadas veces lo prescindibles que son para los demás y sin embargo nadie les dice que son piezas, personas claves, en sus propias vidas y que tienen tanto derecho como los demás a ser queridos y a querer. Necesitan el cariño humano aunque lo nieguen a patadas.
No importa la religión ni la condición, pocos, pocos por más que hablen, saben realmente mover los hilos y demostrar su apoyo al prójimo.
Así los hemos criado y así nos los encontramos.
Me han contado como los niños con problemas psicológicos o agresivos influidos por el ambiente deben ser expulsados de los colegios que sus padres pagan a cientos de euros, que deben dejar de "joder" a los que son "normales" y que sus padres son quienes deben hacerse cargo de ellos.
¡Qué fácil es hablar desde la orilla de la normalidad!
Sin pensar en echar una cuerda a quien se ahoga en el río.
¿Y tú que harías con ellos?
- ¡¡¿Yo?!! Nada, yo no tengo que hacer nada con ellos, que se vayan a su casa o a la calle pero que no molesten a los demás.
Si, así es, recen porque sus descendientes nunca tengan un problema mental ni social, den gracias de no estar en esa situación, porque la sociedad, por muy "hermana" que se diga y se grite, no es más que una frase hecha. No es cierto, todo es mentira, somos insensibles e intolerantes, incluso cuando pagamos por buscar una solución.
Expulsamos al desobediente, agresivo, al que insulta y se rebela a voz en grito con la mano levantada pero no le ayudamos ni contratamos al personal cualificado porque perdemos el dinero que los padres nos dan para la educación: ¡La educación de sus bolsillos!
Violamos los derechos fundamentales del menor.
A la educación, a una vida digna, a la igualdad y a la solidaridad.
Dejamos de ser docentes, educadores, maestros y padres porque se nos ha complicado la faena.
Lástima que los centros que optan por la segregación de los niños difíciles sin control ninguno no pierdan prestigio en su nombre con cada expulsado después de hacer el mínimo intento por ellos.
No es que nos falten centros especializados, es que cuando los ha habido, hemos dispuesto en ellos a los inestables emocionales, los callejeros y los mentales sin tener en cuenta sus características y sin ningún tipo de terapia.
Terapias anunciadas, que acaban siendo palabras en un folleto de falsa "curación"
No es sólo que queramos reeducarlos al margen de la sociedad a la que se han de reincorporar, es que mezclamos a tigres y leones sin pensar en el daño que eso puede conllevar si uno de ellos responde más debilmente.
Los centros marcan un método general para todos y no dejan que el educador preocupado en su labor maneje la situación adaptando el método al problema.
Cárcel de menores. No deberían ser todos presos.
No hay conciencia real de la problemática juvenil, no hay centros que se adapten a cada necesidad ni persona que no les rehuya nuevamente vayan donde vayan o paguen la cifra que paguen.
A algunos sus padres les sirvieron de comienzo, a otros las tardes a solas, unos por el ambiente de dentro y otros por el ambiente de fuera, unos porque sólo los chicos malos les dejaron entrar en el grupo y otros porque hay algo en su cabeza que no siempre conecta...
Piezas a las que les ensañamos demasiadas veces lo prescindibles que son para los demás y sin embargo nadie les dice que son piezas, personas claves, en sus propias vidas y que tienen tanto derecho como los demás a ser queridos y a querer. Necesitan el cariño humano aunque lo nieguen a patadas.
No importa la religión ni la condición, pocos, pocos por más que hablen, saben realmente mover los hilos y demostrar su apoyo al prójimo.
Así los hemos criado y así nos los encontramos.
24 de septiembre de 2010
Tonterías si, pero no las justas
Ando bastante decepcionada con la televisión en los últimos diez años, quizás cuando empecé a tener conciencia sobre lo que la tele me vendía, pero los acontecimientos presentados en un programa de la cadena Cuatro me dejaron atónita.
Este programa, basa su audiencia en los golpes, los golpes extraídos de Youtube, los personajes baratos y nace casi a imagen de otro programa de la Sexta.
Lejos de entender este tipo de cosas, respeto la posibilidad de invertir tiempo en ello en lugar de en la telebasura rosa de otras cadenas, aunque me pregunto en qué momento existe clara diferencia entre unos y otros...Quizás las risas provocadas en el público adolescente y semiadulto sean la clave de su manutención.
Pero realmente, no es por esta cuestión por la que he decidido darles relevancia, si no por su manera de ridiculizar a un programa compañero de su cadena.
No es que yo esté precisamente de acuerdo con los métodos del hermano mayor, al menos no con todos, pero el hecho de utilizar el contenido de este programa y a las personas que salen en él para echarse unas risas me parece lamentable, humanamente bajo y sensiblemente suspenso.
Menos mal que son de la misma cadena que si no....
Cómo es posible, que la gente permanezca impasible ante la descategorización de los problemas de esas personas y su forma de intentar superarlos, cómo van a darles la posibilidad de reinserción o reeducación si cuando salgan fuera se les recordará como los canis de la Cuatro, cómo puede permitir la televisión, la sociedad el gobierno o los ministerios que se insensibilice de esa forma a los jóvenes con esta forma de rebajar a las personas con problemas actitudinales, familiares, agresivos a la categoría de chiste televisivo.
Ahí es donde empieza la verdadera televisión basura.
Señores, merecen poco respeto ustedes al ser capaces de pormenorizar las posibilidades de esos jóvenes y presentarlos ante la sociedad como "abusones" irrefenables a los que todos debemos temer o de los que debemos reirnos.
No creo que sus problemas deban ser exhibidos en televisión, al menos no de la forma poco efectiva en que lo hacen, pero es que con compañeros como estos que se dedican a tirar sus expectativas por tierra, quién necesita enemigos.
Si no tuvieran audiencia, no seguirían en pie ni este ni otros tantos, lo cual lleva a pensar a que es la propia sociedad la que se traga sus estereotipos y sus prejuicios y encima, los ensalza.
Y yo que pensaba que la gente de la televisión eran personas y tenína sentimientos, pero ni sentimientos ni vergüenza, sólo tontería y recalentada.
Siembren, señores, padres que los creen inofensivos, niños que se creen mayores para juzgar, almas distraídas en el zapping, siembren, que ya recogerán.
Este programa, basa su audiencia en los golpes, los golpes extraídos de Youtube, los personajes baratos y nace casi a imagen de otro programa de la Sexta.
Lejos de entender este tipo de cosas, respeto la posibilidad de invertir tiempo en ello en lugar de en la telebasura rosa de otras cadenas, aunque me pregunto en qué momento existe clara diferencia entre unos y otros...Quizás las risas provocadas en el público adolescente y semiadulto sean la clave de su manutención.
Pero realmente, no es por esta cuestión por la que he decidido darles relevancia, si no por su manera de ridiculizar a un programa compañero de su cadena.
No es que yo esté precisamente de acuerdo con los métodos del hermano mayor, al menos no con todos, pero el hecho de utilizar el contenido de este programa y a las personas que salen en él para echarse unas risas me parece lamentable, humanamente bajo y sensiblemente suspenso.
Menos mal que son de la misma cadena que si no....
Cómo es posible, que la gente permanezca impasible ante la descategorización de los problemas de esas personas y su forma de intentar superarlos, cómo van a darles la posibilidad de reinserción o reeducación si cuando salgan fuera se les recordará como los canis de la Cuatro, cómo puede permitir la televisión, la sociedad el gobierno o los ministerios que se insensibilice de esa forma a los jóvenes con esta forma de rebajar a las personas con problemas actitudinales, familiares, agresivos a la categoría de chiste televisivo.
Ahí es donde empieza la verdadera televisión basura.
Señores, merecen poco respeto ustedes al ser capaces de pormenorizar las posibilidades de esos jóvenes y presentarlos ante la sociedad como "abusones" irrefenables a los que todos debemos temer o de los que debemos reirnos.
No creo que sus problemas deban ser exhibidos en televisión, al menos no de la forma poco efectiva en que lo hacen, pero es que con compañeros como estos que se dedican a tirar sus expectativas por tierra, quién necesita enemigos.
Si no tuvieran audiencia, no seguirían en pie ni este ni otros tantos, lo cual lleva a pensar a que es la propia sociedad la que se traga sus estereotipos y sus prejuicios y encima, los ensalza.
Y yo que pensaba que la gente de la televisión eran personas y tenína sentimientos, pero ni sentimientos ni vergüenza, sólo tontería y recalentada.
Siembren, señores, padres que los creen inofensivos, niños que se creen mayores para juzgar, almas distraídas en el zapping, siembren, que ya recogerán.
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21 de marzo de 2010
Uned- Educación apáñate cómo puedas
La Uned es un recurso para estudiar cuando no tienes tiempo para acudir a las clases presenciales, de los profesores de mi Sede, ninguna queja en general pero, en el curricículum de las asignaturas de Educación Social, existen ciertos temas que no acabo de entender:
Me preocupa sinceramente que mi futuro, mis ganas y mi profesión estén condenadas por el estudio de la fotografía cuando en el libro básico de artículos hay un montón de teoría y de conceptos sobre los que reflexionar y muy interesantes para conocer y manejar en nuestros estudios.
Me preocupa que en esta asignatura se me valore por la lectura de imágenes, cosa que hacíamos en historia del arte y en la universidad de Bellas Artes, me preocupa estar pagando una asignatura en la que se valore al Educador Social, no en base a su forma de entender la comunicación como vía educativa, como fuente de información y aprendizaje, si no en base al ángulo y plano de una fotografía.
Me preocupa ver que todo aquello que llamamos curriculum y que tanto nos hacen apreciar en su lógica, se desmorone tanto en la práctica de la Uned, no sólo por la incoherencia de esta asignatura en su temario metiendo ámbitos fuera de la Educación Social, si no por otras razones, porque parecemos condenados a ser meros consumidores de sus caros libros marca Uned y nos demos a ello con tanta pasividad. Tochos de prosa repetitiva y desordenada.(Por cierto, si no son de la editorial Uned, sale más barato comprarlos en cualquier librería).
Me preocupa que los exámenes, se conviertan en trampas en los que hacer caer a los alumnos en lugar de ser vías de valoración de conocimiento.
Me preocupa tener que trabajar para costearme la carrera y no poder participar en los foros, no poder ir a clase, enterarme a medias de los trabajos e ingeniármelas para rectificarlos cuando consigo clarificar mis dudas, para que luego te llamen "vampira".
Que la Uned es para gente sin tiempo y cada vez los trabajos son más extensos, que la Uned es para gente sin tiempo y cada vez hay más libros por asignatura...¿Qué la Uned es para gente sin tiempo, que trabaja o tiene familia o todo a la vez?
Me preocupa en ocasiones la falta de respuesta del profesorado, no sólo eso, si no el que algunas optativas ni siquiera cuenten con un espacio virtual en el que una persona te ayude con las dudas mientras estudias. (siguen siendo costando dinero pese a que no haya nadie detrás de ellas.) Pagar por asignaturas fantasma.
Más me preocupa que primero resten autoridad al profesor de la sede y que luego les plantees dudas y que te deriven a estos. También el hecho de que las respuesta lleguen tarde en más de una ocasión.
¿Qué pasó este año en O.P.? Sin respuesta.
A penas ocupamos una vez por semana un asiento prestado, no hay apuntes extra si el profesor de la sede no se los curra, los libros son cada año más caros y la matrícula por aprender a estudiar por tu cuenta dentro de este ámbito desolado es una pasada. Damos una clase por semana y es tan caro como ir a la presencial a una clase diaria.
Pensareis que siendo así, "pues haberte ido a la presencial" (estoy a punto de acabar, trabajo para poder estudiar) "pues vete a la presencial aunque te convaliden muy pocos créditos y tengas que reestudiar la mitad de las materias".
Pero la Uned, es para gente sin tiempo.
Me preocupa que aún haya gente con ilusión, que entre en la Uned como lo hice yo y que poco a poco pierda las ganas de seguir por la incompetencia del sistema.
Por encima de esta insatisfacción, me pueden las ganas de hacer algo, difusión de la mala praxis de la Uned, de las incoherencias académicas y de las necesidades del alumnado.
Ya que no puedo hacer nada más que patalear, quizás algunos en esta situación se hagan eco de esto y pataleando en piña, haremos que retumbe la tierra.
Me preocupa sinceramente que mi futuro, mis ganas y mi profesión estén condenadas por el estudio de la fotografía cuando en el libro básico de artículos hay un montón de teoría y de conceptos sobre los que reflexionar y muy interesantes para conocer y manejar en nuestros estudios.
Me preocupa que en esta asignatura se me valore por la lectura de imágenes, cosa que hacíamos en historia del arte y en la universidad de Bellas Artes, me preocupa estar pagando una asignatura en la que se valore al Educador Social, no en base a su forma de entender la comunicación como vía educativa, como fuente de información y aprendizaje, si no en base al ángulo y plano de una fotografía.
Me preocupa ver que todo aquello que llamamos curriculum y que tanto nos hacen apreciar en su lógica, se desmorone tanto en la práctica de la Uned, no sólo por la incoherencia de esta asignatura en su temario metiendo ámbitos fuera de la Educación Social, si no por otras razones, porque parecemos condenados a ser meros consumidores de sus caros libros marca Uned y nos demos a ello con tanta pasividad. Tochos de prosa repetitiva y desordenada.(Por cierto, si no son de la editorial Uned, sale más barato comprarlos en cualquier librería).
Me preocupa que los exámenes, se conviertan en trampas en los que hacer caer a los alumnos en lugar de ser vías de valoración de conocimiento.
Me preocupa tener que trabajar para costearme la carrera y no poder participar en los foros, no poder ir a clase, enterarme a medias de los trabajos e ingeniármelas para rectificarlos cuando consigo clarificar mis dudas, para que luego te llamen "vampira".
Que la Uned es para gente sin tiempo y cada vez los trabajos son más extensos, que la Uned es para gente sin tiempo y cada vez hay más libros por asignatura...¿Qué la Uned es para gente sin tiempo, que trabaja o tiene familia o todo a la vez?
Me preocupa en ocasiones la falta de respuesta del profesorado, no sólo eso, si no el que algunas optativas ni siquiera cuenten con un espacio virtual en el que una persona te ayude con las dudas mientras estudias. (siguen siendo costando dinero pese a que no haya nadie detrás de ellas.) Pagar por asignaturas fantasma.
Más me preocupa que primero resten autoridad al profesor de la sede y que luego les plantees dudas y que te deriven a estos. También el hecho de que las respuesta lleguen tarde en más de una ocasión.
¿Qué pasó este año en O.P.? Sin respuesta.
A penas ocupamos una vez por semana un asiento prestado, no hay apuntes extra si el profesor de la sede no se los curra, los libros son cada año más caros y la matrícula por aprender a estudiar por tu cuenta dentro de este ámbito desolado es una pasada. Damos una clase por semana y es tan caro como ir a la presencial a una clase diaria.
Pensareis que siendo así, "pues haberte ido a la presencial" (estoy a punto de acabar, trabajo para poder estudiar) "pues vete a la presencial aunque te convaliden muy pocos créditos y tengas que reestudiar la mitad de las materias".
Pero la Uned, es para gente sin tiempo.
Me preocupa que aún haya gente con ilusión, que entre en la Uned como lo hice yo y que poco a poco pierda las ganas de seguir por la incompetencia del sistema.
Por encima de esta insatisfacción, me pueden las ganas de hacer algo, difusión de la mala praxis de la Uned, de las incoherencias académicas y de las necesidades del alumnado.
Ya que no puedo hacer nada más que patalear, quizás algunos en esta situación se hagan eco de esto y pataleando en piña, haremos que retumbe la tierra.
Futuros borregos
Cada día nos venden una historia distinta y cada día pretenden "desformar" más al futuro profesional y universitario.
Cada día las aignaturas son más inconexas entre el objetivo y el contenido, nos hacen bobos, nos inturyen pero no nos educan, nos lo ponen un poco más difícil para continuar y muy fácil para no pensar, ni criticar, ni razonar, ni entrar en juicios.
Van acabando desde la primaria con el personal, los docentes son meras figuras decorativas de la clase porque han dejado de enseñar y sólo leen la información del libro de respuestas. Béndito libro. Quién fuera la valiente Lisa Simpson despojándoles de su sabiduría impresa en cadena.
Ejercicios que no se corresponden con los resultados porque no se saben desarrollar, idiomas violados por la política barata de unión hipócrita que no engaña a nadie, un nadie que calla y se inmoviliza.
Decimos no ser tontos, decimos "a mi no me engañan" y seguimos con los brazos uno sobre otro porque luchar contra los sistemas, al menos alzar la voz no sirve de nada y es una tarea demasiado costosa... Alguien tendría que hacerlo, mejor si alguien fuera la masa que habla, se queja y se queda en casa, probemos a abrir la puerta y a salir a la calle, probemos a reunirnos todos al unisono de la protesta sesentera perdida en los tiempos, ahora no hay grises, ¿de qué tenemos miedo?
En la ESO obligan al menor a encerrarse en cuatro paredes que odia con toda su alma por la represión que le infunden, enséñenle a trabajar y a ganarase el pan en lugar de ahogar su energía y obligarlo a malgastarla enfocándola al desdén por el profesor, por la cultura y sus compañeros. Abran un poco la jaula.
En la universidad las carreras son fábricas en serie, carentes de vocación e intención, de sentimiento y de profesión. Van matando la ilusión del que comienza con mala praxis y falta de coherencia en el currículum, está desfigurada, inadaptado, lleno de palabras que no van más allá del papel.
Cada día me siento más borrega del rebaño y menos persona entre la gente.
Cada día las aignaturas son más inconexas entre el objetivo y el contenido, nos hacen bobos, nos inturyen pero no nos educan, nos lo ponen un poco más difícil para continuar y muy fácil para no pensar, ni criticar, ni razonar, ni entrar en juicios.
Van acabando desde la primaria con el personal, los docentes son meras figuras decorativas de la clase porque han dejado de enseñar y sólo leen la información del libro de respuestas. Béndito libro. Quién fuera la valiente Lisa Simpson despojándoles de su sabiduría impresa en cadena.
Ejercicios que no se corresponden con los resultados porque no se saben desarrollar, idiomas violados por la política barata de unión hipócrita que no engaña a nadie, un nadie que calla y se inmoviliza.
Decimos no ser tontos, decimos "a mi no me engañan" y seguimos con los brazos uno sobre otro porque luchar contra los sistemas, al menos alzar la voz no sirve de nada y es una tarea demasiado costosa... Alguien tendría que hacerlo, mejor si alguien fuera la masa que habla, se queja y se queda en casa, probemos a abrir la puerta y a salir a la calle, probemos a reunirnos todos al unisono de la protesta sesentera perdida en los tiempos, ahora no hay grises, ¿de qué tenemos miedo?
En la ESO obligan al menor a encerrarse en cuatro paredes que odia con toda su alma por la represión que le infunden, enséñenle a trabajar y a ganarase el pan en lugar de ahogar su energía y obligarlo a malgastarla enfocándola al desdén por el profesor, por la cultura y sus compañeros. Abran un poco la jaula.
En la universidad las carreras son fábricas en serie, carentes de vocación e intención, de sentimiento y de profesión. Van matando la ilusión del que comienza con mala praxis y falta de coherencia en el currículum, está desfigurada, inadaptado, lleno de palabras que no van más allá del papel.
Cada día me siento más borrega del rebaño y menos persona entre la gente.
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